Ali Mohamed Al-Sharfa Al-Hammadi escribe: El Corán, llave de la dignidad y puerta hacia la victoria

Resumen
En el editorial del número 46 de la revista Al-Arab, el gran pensador árabe Ali Mohamed Al-Sharfa Al-Hammadi aborda el abandono del Corán por parte de la comunidad islámica, lo que provocó su división en sectas y partidos enfrentados, en contra de la advertencia divina: “No disputéis, pues fracasaréis y se debilitará vuestro poder”. Dios les prohibió apartarse del Corán, y el propio Mensajero se quejó de ello cuando dijo: “Y el Mensajero dijo: ¡Oh, Señor mío! Mi pueblo ha abandonado este Corán” (Al-Furqan: 30).
Al-Sharfa Al-Hammadi afirma que el Corán es la clave de la dignidad y la puerta hacia la victoria y la unidad de los musulmanes; si regresan a él, alcanzarán nuevamente el honor y el triunfo.
Detalles
En un tiempo en que las naciones se confabulan, las crisis se suceden, se arrebata la voluntad de los pueblos, se saquean sus riquezas y se pisotea su dignidad, las personas deben revisar su camino, reflexionar sobre su realidad sombría y meditar en las causas de su humillación y debilidad.
Al-Sharfa cita el versículo: “Y quien se aparte de Mi recuerdo tendrá una vida miserable, y el Día del Juicio lo resucitaremos ciego” (Ta-Ha: 124).
El Corán no es un libro para la mera bendición ni un adorno colgado en casas u oficinas, sino un método de vida y una legislación de justicia. Quien lo tome como guía encontrará en él su liberación de la humillación, se dirigirá hacia el camino de la victoria y la dignidad, y ascenderá desde la dureza y la división hacia el horizonte de la misericordia y la unidad.
Armarse de fe y confiar en Dios
El autor añade que la fe y la confianza en Dios son las armas más poderosas del creyente frente a los desafíos. Quien abandona el Corán elige el camino de la perdición: vivirá en confusión constante, conflicto interno, caos externo, división entre sus hijos y sometimiento a sus enemigos.

El presente es reflejo del abandono del Corán
Ha llegado el momento de comprender que el presente de las naciones no es más que el reflejo de su abandono de la fuente de su dignidad: el Corán.
Las comunidades que se apartan de la guía divina, siguen los caprichos humanos, encierran sus mentes en moldes de imitación ciega y se enredan en luchas por el poder y la riqueza, están condenadas a la fragmentación y al declive.
El Corán… guía y luz
El Corán no es un texto para la bendición, sino una constitución de justicia, guía y reforma. Dice Dios:
“Este Corán guía hacia lo que es más recto” (Al-Isra: 9)
y también:
“Os ha llegado de Dios una luz y un Libro claro. Con él, Dios guía a quienes buscan Su complacencia por caminos de paz y los saca de las tinieblas a la luz” (Al-Ma’ida: 15-16).
Quien tome el Corán como guía encontrará la salvación del sometimiento y el camino hacia la victoria, la unidad y la misericordia.
La fe… la mayor fuerza frente a los enemigos
Dios ordenó a los creyentes prepararse y vincular la victoria con la fuerza, pero estableció que la fe y la unicidad divina son el fundamento del poder:
“Preparad contra ellos toda la fuerza que podáis y tropas de caballos para infundir temor al enemigo de Dios y al vuestro” (Al-Anfal: 60).
Sin embargo, la preparación no se limita a los medios materiales; la verdadera fortaleza reside en la fe que llena el corazón de certeza y firmeza:
“Di: ¡Oh Dios, dueño del poder! Tú otorgas el poder a quien quieres y se lo quitas a quien quieres; exaltas a quien quieres y humillas a quien quieres; en Tus manos está el bien, porque Tú tienes poder sobre todas las cosas” (Aal-Imran: 26).
Con esa fe se disipa el miedo, brota el valor y los creyentes se convierten en una fuerza invencible, pues Dios ha prometido la victoria a Sus siervos:
“Era un deber para Nosotros socorrer a los creyentes” (Ar-Rum: 47),
“Dios dará la victoria a quien lo apoye; en verdad, Dios es fuerte y poderoso” (Al-Hajj: 40).
La verdadera derrota: abandonar el Corán
Quien abandona el Corán elige el camino de la ruina. En tal caso, el caos se apodera de su vida, la injusticia sustituye la justicia y las pasiones humanas reemplazan la ley divina.
“Y el Mensajero dijo: ¡Oh, Señor mío! Mi pueblo ha abandonado este Corán” (Al-Furqan: 30).
De ese abandono nace la sustitución de la ley de Dios por los deseos humanos, la pérdida de valores, la expansión de la tiranía y la confusión moral:
“Y quien no juzgue según lo que Dios ha revelado, esos son los incrédulos” (Al-Ma’ida: 44),
“¿Acaso buscan el juicio de la ignorancia? ¿Y quién mejor que Dios para juzgar a un pueblo que tiene certeza?” (Al-Ma’ida: 50).
Entre la luz y la oscuridad: la elección es libre
Dios ha dado al ser humano la libertad de elegir, pero el resultado está claro: seguir Su Libro y triunfar, o rechazarlo y perder.
“Quien siga Mi guía no se extraviará ni será desgraciado. Y quien se aparte de Mi recuerdo tendrá una vida miserable” (Ta-Ha: 123-124).
El arrepentimiento no servirá cuando llegue la hora final, pues quien se rebele contra Dios y se aparte de Su senda no hallará escape:
“El día en que no valdrán ni las riquezas ni los hijos, salvo quien venga a Dios con un corazón puro” (Ash-Shu‘ara: 88-89).
Conclusión: el regreso a Dios es el camino de la salvación
La salvación solo se alcanza volviendo a Dios, honrando el Corán, tomándolo como fuente de guía, cumpliendo sus mandatos y evitando sus prohibiciones, aplicando sus principios en todos los ámbitos de la vida.
“¡Oh, creyentes! Responded a Dios y al Mensajero cuando os llama a lo que os da vida” (Al-Anfal: 24).
En el Corán se encuentra la vida, la dignidad, la victoria, la misericordia y la justicia. Quien elija otro camino solo cosechará derrotas, pérdidas y remordimiento.
“Si ayudáis a Dios, Él os ayudará y afirmará vuestros pasos” (Muhammad: 7).
“Y tu Señor no destruirá las ciudades injustamente mientras sus habitantes sean justos” (Hud: 117).


